No escribas con
la ñata contra el vidrio
viendo al
mundo
como si no
estuvieras en el.
No escribas
desde afuera de tu pecho
melosas palabras
para el
aplauso y los vivas.
Metete en las
arterias de tu angustia
en el riñon
del abandono
palpita cada
verso que te signa.
Que tu poesía seas
vos.
Y vos
tu poesía.
Jimena Cano (12/09/2018).









